



Llamekán es el canto poético que enuncian las mujeres de la comunidad mapuche cuando realizan sus tareas diarias o cuando se encuentran en soledad con la intención de cantarle a un ser de la naturaleza. Llamekán viene a significar la relación armónica entre una mujer y su espacio cósmico en el que discute poéticamente acerca de su relación con el mundo a la vez que evidencia una realidad de opresión.
Son cantos-poemas que refieren a la lucha por la tierra, al respeto por todos los seres que habitan en ella y al valor de la palabra de abuelos y abuelas, base del conocimiento mapuche. Reivindican una cultura, cosmovisión y lengua silenciadas, resaltando la importancia de la oralidad como modo de producción de conocimiento.
Propongo entonces trabajar en la trama tierra-lengua dando lugar a un proceso de experimentación visual en relación a la memoria del espacio e imperialismo lingüístico. La lengua y la tierra como fuerzas de resistencia a partir de una herida colonial que nos constituye y atraviesa en los cuerpos, tomando forma en un solo cuerpo colectivo.
Cada pueblo es parte de su territorio, de su ancestralidad, de cada elemento que forma parte de éste: sus ríos, sus montañas, sus plantas, su tierra… elementos vitales para la continuidad de la cosmovisión. En mapuzungun existe la palabra wallmapu que significa territorio circundante, expresión que sobrepasa esferas y planos bidimensionales para poner el eje en el universo envolvente del que somos parte.
En definitiva, la propuesta visual se materializa en la construcción de una topografía alterna a partir de fragmentos del llamekán mapuche y cartografías de la patagonia invertidas al Este, mirando el sol naciente.
2018