Las bardas delinean el cielo en las laderas de las montañas. Allí los pasos dejan marcas sobre el terreno recorrido y el paisaje habitado va apareciendo, se dibuja. Las líneas ya estaban, afloran de a poco como si revelara una foto analógicamente, toman forma en ese estar estando. El viento se deja ver en la altura de la barda, en la corteza del árbol y en el dibujo borrado del camino recorrido.
Juliana García
Kürüf / Viento
– Recopilación de textos de poetas mujeres mapuches de Argentina y Chile sobre el viento – 2021 trabajo en proceso
La ciencia define al viento como un fenómeno que resulta del calentamiento de la atmósfera por el Sol, el cual desemboca en un cambio de densidad del fluido atmosférico y desplazamientos de aire que se convierten en grandes corrientes planetarias. Este fenómeno ocasiona el movimiento de otros elementos naturales, como las nubes y el agua, es el viento es el actor principal de la oxigenación de los océanos y de los lagos, por la agitación de sus superficies.
Pronosticar el clima fue siempre actividad fundamental para las distintas culturas dado que su economía esencialmente agrícola dependía de la alternancia entre estaciones secas y de lluvias, registrar y observar el viento, como el humo del tabaco, fue y sigue siendo una tarea que implica gran sabiduría y contemplación. En cada celebración de año nuevo, cerca del 21 de junio, abuelas y abuelos leen las condiciones climáticas y anuncian cómo será el año porvenir.
El viento adquiere, en estos poemas, diferentes figuras que se relacionan con un modo de concebir y vincularse con el mundo que nos rodea. El Viento con mayúscula y nombre propio, que necesita que los pájaros sean sus intérpretes y acercarnos así todo su conocimiento. Bailar con el Viento no sólo con los pies sobre la tierra, sino envueltes en otras dimensiones y quizás sea por eso que no lo podemos ver directamente. Su relación con la tierra y cómo quema su soplar cuando viene del este. Esperar a que pase, cuando viene con fuerza arrasadora desde el norte o oeste, y nos envuelve, despeina, hasta incluso enloquece, moviendo las tierras y nuestras propias pisadas para resistir y fortalecer. Viento amainado, calmo, que siembra los rincones de nuestro territorio. Diferentes modos de ser en y con el Viento, como si tampoco existiera una sustancia que lo defina y anule sus diversos andares posibles, por suerte.





– Liliana Ancalao (fragmento) – poema completo en: http://www.latinamericanliteraturetoday.org/es/2018/febrero/dos-poemas-de-liliana-ancalao
Lo que en occidente se conoce como poesía no tiene equivalente en la cultura mapuche, su semejante más próximo es el ülcantum, poesía cantada desarrollada en un mundo ágrafo. Las prácticas actuales de poetas mapuches contemporáneas combinan la oralidad con la escritura, generando discursos que coexisten en la tradición chilena, argentina y latinoamericana. Elicura Chihuailaf propuso el término oralitura para referirse a la importancia de la palabra en la cultura mapuche, como sustento de la comunidad y de la comunicación con el espíritu y el corazón de les otres, asumiendo un modo otro de expresión poética.
Mapuzungun adquiere su significado de las dos palabras que lo componen: mapu que es “espacio”, “lugar” o “tierra”, y zungun que significa “habla” o “sonido”. La literatura de los pueblos del sur ha padecido una operación de silenciamiento. Necesitamos escuchar sus voces.
